La opinion de Evolution Securities sobre negocios

Posteado en: Opinión por Enigma on Friday 12 March 2010 at 12:01 am

México podría quedarse sin ningún gigante cervecero tras la venta de FEMSA a la holandesa Heineken y ante la posible compra de Grupo Modelo por parte de Anheuser-Busch InBev (AB Inbev), que según la correduría Evolution Securities podría concretarse este año.

La correduría británica consideró que es probable que la mayor cervecera del mundo, AB Inbev, compre este año el 50% que aún no posee del mayor grupo cervecero mexicano por alrededor de 10,800 millones de dólares.

Evolution decidió subir a “comprar” desde “neutral” la recomendación sobre la acción de AB Inbev al considerar que “una adquisición de Modelo sería un catalizador para un desempeño superior al esperado”, según escribió el analista Andrew Holland en un reporte difundido hoy.

Al comprar el resto de Grupo Modelo “se daría cuenta de la ambición de los arquitectos brasileños de ABI a dominar los mercados cerveceros de las Américas”, agregó Holland.

El analista recomienda comprar acciones de AB Inbev antes de un acuerdo y destaca que “el impacto financiero de ABI de una adquisición parece convincente”.

AB InBev se hizo del 50.2% y una participación de voto del 43.9% en Modelo luego de que InBev adquiriera Anheuser-Busch a fines del 2008; Sin embargo, la cervecera mexicana interpuso un arbitraje por la violación los acuerdos de inversión de 1993 entre las unidades de Anheuser Busch, Grupo Modelo, Diblo y los accionistas de la serie A, que no permitían la venta de las acciones de Anheuser Busch.

Actualmente sigue en proceso el arbitraje internacional entre AB InBev y Grupo Modelo interpuesto por la compañía mexicana, que busca una indemnización de 2,500 millones de dólares.

Desde que InBev adquirió a Anheuser a finales del año pasado, se ha especulado sobre la posibilidad de que Grupo Modelo busque recomprar las acciones que vendió a (A-B) a principios de la década de los 90; sin embargo, hasta ahora la empresa mexicana no ha hecho un pronunciamiento formal al respecto.

Además, el 50% del capital que no es de ABI está en manos de seis familias mexicanas y una parte importante pulverizado entre el público inversionista de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV)


La OPINION de El Enigma; porque tener una franquicia

Posteado en: Opinión por Enigma on Tuesday 2 March 2010 at 12:00 pm

Oigan mis estimados amigos, ya saben que viene la expo franquicias, ¿verdad?

El WTC del 8 al 10 d marzo se engalana con más de 250 expositores

En la XXIX Feria Internacional de Franquicias y lo mejor de todo es que como lo he venido diciendo, en los tiempos que vivimos el tener negocio propio nos hace menos vulnerables a los problemas económicos y financieros mundiales en nuestras finanzas personales, así que en lugar de ver ¿Qué negocio pongo? vengan con los expertos y vean el poner con diversos montos de inversión un negocio con un nombre ya establecido que les sea menos difícil el crecer o comenzar no partiendo de 0, sino con estrategias, manuales, directrices y sobretodo una marca la cual ya esta posicionada en el mercado.

¿Interesante? es lo menos que les puedo decir, vengan a la XXIX Feria Internacional de Franquicias en el WTC en la Ciudad de México, pero sépanse que vía Twitter @alcazarmx y @prendamex (una d las franquicias con mayor crecimiento en Mx q además, hace labor social llevando prestamos a mexicanos) tienen accesos a la Feria Internacional de Franquicias así que, síganles para que vean como ir y conocer la mejor opción de poner un negocio propio, Yo @El_Enigma (este es mi cuenta en Twitter, sígueme) por allá andaré y será un placer el poder platicar con quien guste así que en serio, @alcazarmx y @prendamex tienen accesos, síganles y conozcan como obtener un acceso a Feria Internacional de Franquicias


Sobre impuestos en Mexico

Posteado en: Opinión por Enigma on Wednesday 17 February 2010 at 6:00 pm

Nuestra Carta Magna establece la obligación, a cuanta persona viva y trabaje en el país, de contribuir a las arcas públicas en la medida de sus posibilidades. Como casi todo se politiza y se sujeta a interpretaciones variopintas, alguien ha decidido cosas tan sui géneris como no gravar a los pobres, sin ofrecer una explicación convincente de qué se debe entender por pobre, o exentar ciertas actividades, como la agricultura.

Aquí, con el pretexto de que los agricultores son pobres -sin hacer caso a los priistas, quienes vociferan que gracias a sus gobiernos revolucionarios y sus repartos agrarios los agricultores salieron de la pobreza (sic)- los exentan o sujetan a tratamientos especiales.

Asimismo existe una canasta “básica” que está exenta, pero que nadie se ha tomado el tiempo de estudiar quién consume. No se sujeta al pago de impuestos a los sindicatos, no vaya a ser que se ponga al descubierto cómo han hecho sus fortunas ciertos personajes, ni a los partidos políticos se les exige el mínimo de rendición de cuentas.

Con esto y la necedad de las autoridades de pedir los famosos requisitos fiscales en facturas y recibos, para procesarlos y aceptarlos como deducibles, y su miedo a dejar un solo impuesto en el caso del IETU e ISR y la complejidad de los formatos y cálculos que se piden para llenarlos, una cada vez mayor proporción de empresas ha optado por la informalidad, al no registrarse en el padrón y así evadir todo tipo de contribución al fisco.

En el despacho encargado de estudiar estos asuntos, también se les ha olvidado estudiar qué tan justo y equitativo es el esquema imperante de deducibles para familias y empresas, lo cual se lograría analizando cuál es la tasa efectiva de pago de cada causante, y como consecuencia existe la presunción de que algunos causantes, personas físicas y morales de bajos ingresos, pagan más impuestos que los de muy altos ingresos, sin que nadie diga ni haga nada.

Luego vamos al lado del gasto y vemos cosas tan sorprendentes como el presupuesto para el sector salud, o educación, que desperdicia una nada despreciable cantidad en burocracia y gastos excesivos de administración, con duplicidades y sin un estándar de trabajo que garantice un mínimo de productividad y eficiencia, lo cual deja sin servicios de calidad justamente al segmento más bajo de la población, a los pobres, quienes deben sacar recursos de donde puedan para atenderse en servicios privados de dudosa calidad, pero que al menos les dan la sensación de que están siendo atendidos.

Luego viene la parte que los gobiernos dedican a infraestructura urbana básica, como agua potable, alcantarillado, parques y jardines, alumbrado público, mercados y pavimentación, áreas donde observamos una presencia de servicios informales, ofreciendo todo tipo de bienes y servicios, que resultan ser los verdaderos beneficiarios de esos gastos.

Estos tipos no contribuyen nada al erario, aunque existe una bien identificada red de corrupción y rentas que cobran ciertos personajes, que se encargan de repartir entre una compleja estructura burocrática y de rentistas que ejercen todo tipo de funciones, abarcando áreas tan diversificadas como el coyotaje, puestos organizativos y directivos en partidos políticos, líderes de acarreos, golpeadores, invasores, rateros, tratantes de blancas, productores de pornografía, revendedores de entradas a espectáculos, falsificadores de documentos, gestores y cuanta ocupación ilegal se nos ocurra.

Cuantificar los ingresos de estos tipos es muy difícil, si no es que imposible. De ahí la necedad de algunos en sugerir que la mejor forma de tratarlos y meterlos al redil sea mediante un impuesto generalizado al consumo, pero como esto les suena a los defensores de pobres como tecnocracia malévola, pues seguirá durmiendo el sueño de los justos.

Se dice en los manuales y textos de finanzas públicas que un objetivo (no el único) de la política fiscal es promover una redistribución del ingreso, cobrando más a los más ricos y gastando más en los más pobres.

Podemos ver que en nuestro sufrido país esto no aplica en absoluto, aunque en el discurso de cualquier político de medio pelo seguramente figura. Entonces muy pocos pagan lo que deben y muchos no pagan en absoluto. Muy pocos se benefician del gasto y las grandes mayorías se hacen “justicia”, si así se puede llamar, por su propia cuenta, al no pagar, utilizar los servicios públicos como si fueran sólo de ellos y darse el lujo de comprar voluntades y favores de servidores públicos.

No hemos hablado del tan llevado y traído gasto social y sus programas, porque sobre el tema hay que decir primero que su diseño incentiva que la gente prefiera seguir siendo pobre en lugar de buscar mecanismos para salir de su situación por sus propios medios.

Luego hay que decir que se derrocha en gastos de administración y burocracia, al existir varias instancias que “vigilan” la aplicación de los recursos, pero que no se toman el tiempo y el espacio para evaluar a fondo los programas. La famosa encuesta que se utiliza para medir la pobreza está demasiado politizada, es limitada y parcial, pero esto tampoco nadie lo dice.

Así, la política fiscal se ha ido llevando, dadas las circunstancias, por el mejor camino posible, aunque convendría trabajar en un nuevo diseño, que tome en cuenta que lo que conviene hacer es mantener el equilibrio de las finanzas, garantizar la sostenibilidad a largo plazo y hacer que las mayoría contribuya. Todo lo demás se puede dejar fuera


Siguiente »