Mexico pierde poder adquisitivo
Las condiciones salariales en México se volvieron más precarias con la actual recesión económica; de hecho, México se encuentra entre los diez países con más mermas en sus salarios mínimos por la actual crisis mundial: Sudáfrica, Australia, Irlanda, Tailandia, República Checa, Camboya, Burkina Faso, Ucrania, y Panamá.
De acuerdo con información de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), mientras que a escala mundial los salarios se incrementaron de 1.4 a 4.3 por ciento entre 2007 y 2008, en México se presentó una caída del 3.5 por ciento, más profunda que en Sudáfrica, donde los salarios bajaron 0.3 por ciento o en Panamá, 2.8 por ciento.
De acuerdo con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) el salario contractual de los trabajadores mexicanos acumula 19 meses de rezago ante la inflación; en octubre de 2009, se observó una reducción anual de 0.42 por ciento en términos reales, mientras que el salario mínimo real tuvo un aumento de sólo 0.11 por ciento real.
Especialistas consideran que al cierre del segundo semestre de 2009 y en el primero de 2010, el salario real presentará reducciones considerables; incluso, señalan que el año entrante debería de haber un aumento entre 8 y 10 por ciento para contrarrestar los efectos de la crisis.
La tendencia a la baja de los salarios en México, como en diversos países del mundo, hace evidente las dificultades que tendrán las familias para reactivar el consumo y sostener la demanda agregada de cara a la producción económica cuando dejen de surtir efecto los paquetes de rescate de los gobiernos.
De acuerdo con la OIT, los salarios mínimos son un importante instrumento de política respecto de la protección social y el nivel de los salarios varía considerablemente entre los diferentes países, pero la situación más frecuente es que las naciones fijen sus salarios mínimos en torno del 40 por ciento del salario promedio.
El organismo destaca que a diferencia de lo que ocurrió en recesiones anteriores, cuando había prevalecido la preocupación por el impacto que la aplicación de salarios mínimos podría ocasionar en términos de costos laborales y de desplazamiento de los puestos de trabajo, en la actual crisis han sido muchos los países que no han dudado en reajustar al alza los salarios mínimos.
De una muestra de 86 países, analizada con respecto a 2008, la mitad aumentó el salario mínimo en términos reales, mientras que la otra parte permitió que la inflación redujera su valor real. En este último grupo se encontró México, como uno de los principales países con mayor erosión salarial.
Salarios a menor ritmo que la economía
De acuerdo con estudios de la OIT, sobre la relación entre las variaciones del PIB per cápita y los salarios, en los diez años anteriores a la crisis los salarios habían aumentado a un ritmo más lento que la economía.
En promedio, por cada 1.0 por ciento adicional de aumento anual del PIB per cápita, se registró una subida de sólo 0.75 por ciento en el crecimiento anual de los salarios.
No obstante, en el periodo precrisis más reciente (2005-2007) hubo una mayor correspondencia entre el crecimiento económico y los salarios, lo cual podría interpretarse como el comienzo de un proceso de recuperación tras una década de “moderación salarial”.
Pero este proceso se interrumpió con la crisis, y se encuentra que entre 2008 y 2009 el comportamiento de los salarios fue muy diferente según los países.
Algunos lograron mantener el crecimiento salarial positivo, a pesar de la recesión económica, mientras que otros resintieron fuertes reducciones de los salarios.
Estas disparidades, según la OIT, es probable que se deban a la mayor o menor rapidez con que cada país aplica los ajustes salariales, así como a la evolución de la estructura industrial y laboral




